Quienes conocen la verdad saben que la sabiduría no pertenece a un lugar, a un grupo ni a una tradición en particular. Ella existe por sí misma y se renueva constantemente. Su manifestación depende del nivel de conciencia desde el cual el universo se contempla a sí mismo. Cuanto más estrecha sea la mirada, más limitada será la sabiduría; pero si la expandimos sin fronteras, alcanzaremos una visión del mundo en la que la realidad deja de aparecer como una suma de fragmentos, para revelarse como una unidad dinámica donde los opuestos no se destruyen, sino que se integran en un mismo proceso de evolución y reintegración.
El universo que percibimos puede entenderse como una escala de sabiduría formada por diferentes niveles, en cuyo centro se sitúa el observador. Si este se dedica a desvelar los arcanos de la sabiduría, los límites de su percepción se ensanchan progresivamente. Así, observador y sabiduría, aunque parezcan opuestos, no son entidades separadas, sino complementarias, y juntas constituyen una única realidad: la Sabiduría.
Al dirigir la mirada hacia nuestro alrededor —ya sea a través de los sentidos o de los pensamientos y emociones— siempre encontramos un horizonte, un límite que solo existe para el observador, pero no en sí mismo. Si contemplamos el horizonte físico, parece ser el punto donde la Tierra y el Cielo se encuentran. En la práctica no llegan a tocarse, pero simbólicamente convergen allí, dando lugar al binomio Sabiduría–Observador.
En otras palabras, el Cielo o Malakut, reino de lo invisible, se une con la Tierra o Mulk, mundo material y sensible, para crear el estado aparente del individuo. Nos hallamos así ante el surgimiento del símbolo y, a la vez, ante el despertar a la Sabiduría. Una de las vías para acercarse a este misterio es la Astrología.

Es un texto profundo y reflexivo sobre la sabiduría con relación a la astrología .
Gracias por tu escrito Pepi, en este post he querido describir lo que en alquimia se llamaria el mercurio de la Astrologia, es decir la causa inmaterial y a la vez comín para todas las culturas que da origen no tan solo a la Astrologia sinó también a cualquier lenguaje símbólico